Evolucionismo:
Evolución, en biología es la descendencia con modificaciones, proceso por el que todos los seres vivos de la Tierra han divergido, por descendencia directa, a partir de un origen único que existió hace más de 3.000 millones de años.
Evolución humana
Nuestra propia especie se desarrolló durante los últimos millones de años dentro del grupo de los monos africanos gracias a un rápido e importante esfuerzo evolutivo. La evidencia molecular sugiere que nuestro último antecesor común con los chimpancés y gorilas vivió hace menos de cinco millones de años. Varios antropólogos sustentan la teoría de que existió una segunda migración de Homo sapiens `fuera de África' en los últimos doscientos mil años, y que ellos representan al Homo sapiens antecesor del hombre actual, que vivió en África hace menos de un cuarto de millón de años (la denominada originalmente `Eva africana'). El Homo erectus tenía un cerebro más pequeño que el Homo sapiens y en nuestros antecesores más primitivos éste era aún más pequeño. Considerando la posible interpolación de especies de Homo como el Homo habilis, parece que nuestros antecesores previos más inmediatos han sido miembros del género Australopithecus. Éstos se han descrito como monos bípedos y, desde luego, sus cerebros no fueron mucho mayores que los de los chimpancés actuales. Antes que ellos, nuestros ancestros se funden con los de los otros monos africanos, los chimpancés y los gorilas, y durante unas decenas de millones de años sufrieron adaptaciones cuya finalidad era la vida en los árboles, como la vista hacia el frente, y manos y pies prensiles. Antes de aquello, parece que nuestros antepasados habían sido criaturas insectívoras pequeñas, del tipo de las musarañas, que vivían por la noche en un mundo dominado por dinosaurios.
La teoría neutral
La selección natural es la única teoría conocida que puede explicar la existencia de la adaptación en la naturaleza. Sin embargo, esto no significa que la selección natural sea la fuerza que dirige toda la evolución, ya que no toda variación evolutiva es necesariamente adaptativa. La teoría neutral no afirma que los genes no estén realizando algo útil, más bien sugiere que formas diferentes del mismo gen son indistinguibles en cuanto a sus efectos. Por ello, una mutación de una forma de un gen a otra es neutral en cuanto a que la modificación no afecta al fenotipo. El ejemplo más obvio es sinónimo de mutación. Cuando el código genético está degenerado, una mutación de un gen a su sinónimo exacto no tiene el efecto que la selección natural predice, aunque en el ámbito de la genética molecular se considera una mutación verdadera. La teoría neutral fue muy discutida cuando se propuso por primera vez a finales de la década de los años sesenta, tal vez en parte porque fue mal interpretada, e incluso extendida de forma errónea, como antidarwiniana. Desde aquel momento ha ganado terreno y en la actualidad, es apoyada por la mayoría.
Creacionismo:
En un principio podemos considerarla también como la explicación que se da de que las criaturas y seres de nuestro planeta no se han modificado a lo largo de los años, es decir que siguen estando iguales porque Dios las ha creado así, no han sufrido ninguna modificación desde entonces.
Ideas de fijistas
Las ideas evolucionistas suscitaron agrias polémicas no sólo en los círculos científicos, sino también en el ámbito de la Iglesia, pues atentaban contra los postulados del creacionismo, según el cual Dios era el supremo hacedor de todas las especies vivientes, que según la postura fijista, habrían permanecido inmutables desde su creación.
El fijismo o creacionismo establecía que cada especie ocupaba un sitio inamovible, y los seres vivos eran distintos porque habían sido creados distintos, sin relaciones de parentesco.
El descubrimiento y estudio de los restos fósiles desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de las concepciones evolucionistas frente a la tesis catastrofistas, que intentaban explicarla existencia de restos de organismos extinguidos como resultado de catástrofes naturales que habrían provocado la desaparición de los primeros seres creados por Dios, tras lo que se sucedieron nuevas creaciones.
A lo largo del siglo XIX, la comunidad científica asistió al enfrentamiento, en ocasiones enconado, entre los defensores y detractores de las teorías evolucionistas, que transcendió el ámbito de la mera especulación científica y suscitó furibundos ataques por parte de los estamentos eclesiásticos, para los que la idea de la evolución representaba una grave amenaza a las creencias más profundamente arraigadas de la religión cristiana.

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